Ensayabas. Parado y memorizando frases del aire que eran invisibles para mi. Tan despeinado que llamaste mi atención, tan prolijamente desprolijo...
No se que decía tu reloj, pero me dio la sensación que le contestabas...ya era tarde?...
Daba pasos acelerados en esa tarde de sol. Soñadora, sumergida en intangibles deseos que dibujaban una sonrisa en mi cara. Que hermosa tarde!
Miraste el cielo tan inspirado que creí que pensabas eso... ó quizás soñabas...
Pase caminando por tu lado y fue apenas un segundo.
Te vi, me viste. Te mire y me miraste.
No cruzamos palabra alguna... pero la sonrisa que me regalaste basto para saber que te robe un pensamiento.
Y no se si lo notaste, pero en ese segundo, te quedaste en mi recuerdo.
jueves, 9 de julio de 2009
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