Mi cabeza en tu hombro, mis ojos cerrados y mi corazón en tus manos. Tus manos suaves recorren tiernamente mi rostro, tu palabras alimentando el amor que siento por vos y nuestros cuerpos rodeados por los “te amo” que nos dijimos. Me despego de tu hombro, mis ojos se abren y se encuentran con la belleza de los tuyos. Te digo que me tengo que ir , pero sabes que nunca te dejo. Te abrazo como si fuera la ultima vez, aunque no planeo que lo sea, y te beso haciéndote entender que mis labios conocen el paraíso cada vez que te beso. Me despido. Todavía no me fui y ya te extraño.
By RO
jueves, 9 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario